Aena ha confirmado oficialmente que las obras de ampliación del aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat quedarán concluidas en 2036, según ha trasladado el gestor aeroportuario a las partes implicadas en el proceso de planificación de la infraestructura.

La confirmación del plazo pone fecha definitiva a uno de los proyectos de infraestructura más debatidos de Catalunya en la última legislatura, un expediente que ha acumulado años de negociaciones, parálisis políticas y enfrentamientos competenciales entre la Generalitat, el Gobierno de España y el propio Aena sobre el modelo de expansión y la distribución de beneficios del gestor.

Una obra que lleva años encallada en la negociación política

La ampliación del Prat arrastra un historial de desencuentros entre administraciones. El proyecto sufrió un frenazo notable cuando, en 2021, la Generalitat rechazó el plan inicial de Aena por considerar insuficientes las contrapartidas económicas para Catalunya y por los impactos previstos sobre el delta del Llobregat. Desde entonces, las conversaciones han sido intermitentes, con distintas propuestas sobre la mesa respecto a la longitud de la nueva pista, el modelo de gobernanza y la participación autonómica en la gestión de los ingresos aeroportuarios.

El aeropuerto del Prat es actualmente el segundo más transitado de España y uno de los principales hubs del sur de Europa. La falta de capacidad operativa en horas punta se ha señalado reiteradamente como un freno a la competitividad económica de la región metropolitana de Barcelona y del conjunto de Catalunya.

Con el horizonte de 2036 ya fijado, la ejecución efectiva de las obras dependerá de que se resuelvan los flecos pendientes en materia de financiación, diseño final y los permisos medioambientales correspondientes, trámites que en proyectos de esta envergadura han provocado históricamente dilaciones significativas.