Claves
- Sara Aagesen citada como testigo, no como investigada
- La declaración está prevista seis días antes de las elecciones generales
- En 2020 era secretaria de Estado de Energía cuando se aprobó el rescate
- El rescate de Air Europa superó los 475 millones en créditos públicos del Estado
El juez madrileño José María Escribano, que instruye la causa sobre el rescate público de Air Europa durante la pandemia, ha llamado a declarar como testigo a Sara Aagesen, actual vicepresidenta tercera del Gobierno español y titular del Ministerio para la Transición Ecológica. La citación judicial llega en un momento políticamente delicado: la comparecencia está programada apenas seis días antes de la celebración de las elecciones generales.
Cuando en noviembre de 2020 se articuló el rescate de la aerolínea, Aagesen no ocupaba aún el cargo que hoy detenta, sino que ejercía como secretaria de Estado de Energía, una posición que la situaba en el núcleo de la toma de decisiones del Ejecutivo en aquel período. Es precisamente esa responsabilidad institucional de entonces la que ha llevado al instructor a requerir su testimonio.
Un rescate que acumula años de escrutinio judicial
La operación de salvamento financiero de Air Europa, articulada a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) con fondos del llamado Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas, superó los 475 millones de euros en créditos públicos. Desde entonces, la operación ha sido objeto de investigación judicial para determinar si se cumplieron todos los requisitos legales y si la empresa reunía realmente las condiciones exigidas para acceder a ese mecanismo de rescate extraordinario.
La citación de Aagesen como testigo —no como investigada, según la información disponible— añade un nuevo capítulo judicial a un asunto que ya arrastra una larga trayectoria procesal. La proximidad de la fecha con la jornada electoral convierte la comparecencia en un episodio de inevitable resonancia política, aunque sea el calendario del juzgado, y no ninguna intención estratégica, el que haya determinado el momento.