Claves
- Abascal no asistió al desfile del 12-O en Madrid
- Viajó a Ceuta con el líder del Reagrupamiento Nacional francés, Jordan Bardella
- Alegó que Ceuta 'sigue invadida' y rechazó compartir tribuna con Sánchez
- Reclamó militarizar la frontera y expulsar a todos los migrantes irregulares
Santiago Abascal no acudió este lunes al desfile militar del Día de la Fiesta Nacional en Madrid y eligió, en su lugar, desplazarse a Ceuta junto al presidente del Reagrupamiento Nacional francés, Jordan Bardella. El líder de Vox argumentó su ausencia con dos razones: la situación migratoria en la ciudad autónoma, a la que calificó de invasión aún no resuelta, y su negativa a coincidir en tribuna con el presidente del Gobierno.
En declaraciones a los medios desde el Mirador de Isabel II de Ceuta, Abascal afirmó que España «no puede apartar la mirada» de una ciudad que, en su opinión, «sigue invadida» y cuya situación describió como «completamente inaceptable», pese al desalojo de los migrantes de la playa. Reclamó la expulsión de todos los llegados de forma irregular y la militarización de la frontera con recursos humanos y materiales suficientes para impedir que se repita lo ocurrido.
Rechazo explícito a compartir acto con Sánchez
El dirigente de Vox fue igualmente directo al explicar por qué no ocupó su lugar habitual en la tribuna de autoridades del desfile: «Yo no quería compartir tribuna con este gobierno traidor». Añadió que, aunque los españoles valoran celebrar el Día de la Hispanidad junto a las Fuerzas Armadas, «no es el momento de hacerlo en una tribuna llena de traidores». Sobre Pedro Sánchez, insistió en calificarle de «presidente corrupto» que, a su juicio, conocía de antemano la posibilidad de una entrada masiva de migrantes y no actuó para evitarla.
Un acto de proyección europea con Bardella
La visita de Bardella a Ceuta fue presentada por Abascal como una demostración de solidaridad entre formaciones de la derecha radical europea. Le agradeció públicamente su presencia «en un momento tan especial, tan decisivo y tan difícil» y enmarcó el encuentro en la construcción de «grandes alianzas políticas» entre lo que denominó fuerzas patriotas del continente. Describió la cita como «una demostración del nuevo tiempo que se puede abrir» en Europa, con partidos soberanistaas que, según dijo, colaboran entre sí para defender sus respectivos intereses nacionales.