El PSC de Mataró protagonizó este martes un nuevo episodio de contorsionismo político. En la Junta de Portaveus del Ayuntamiento, el grupo socialista votó a favor de una declaración institucional presentada por ERC que reclamaba la aplicación íntegra e inmediata de la ley de amnistía tras el aval del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Hasta ahí, nada que objetar: la norma sigue sin aplicarse a decenas de altos cargos y cerca de un centenar de personas, empezando por Puigdemont y Junqueras.

El problema es que el texto de Esquerra no se quedaba en la amnistía. Incorporaba también un punto que defendía explícitamente el reconocimiento del derecho a la autodeterminación como vía para resolver el conflicto entre Cataluña y el Estado. Y ahí, el PSC votó que sí, junto a ERC, los Comuns y la CUP, sacando adelante la declaración con amplia mayoría, mientras PP y Vox votaban en contra y Junts optaba por no participar.

La sorpresa duró poco. Horas después, el portavoz municipal socialista, Xesco Gomar, compareció para hacer lo de siempre: rectificar. Admitió "el error" de haber votado a favor de la autodeterminación y explicó que la intención del grupo era apoyar únicamente la parte de la amnistía. Según Gomar, lo correcto habría sido negociar con ERC la eliminación de la referencia a la autodeterminación o, si eso no era posible, optar por la abstención. Eso sí, remató con la frase de manual: "No estábamos de acuerdo con la autodeterminación, no lo estamos y no lo estaremos".

El alcalde, David Bote, salió también a dar la cara para defender la actuación de su grupo y reivindicar la política del Gobierno de Pedro Sánchez.