El comité federal del PSOE proclamó este sábado a Pedro Sánchez candidato a la presidencia del Gobierno por unanimidad de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre. El presidente compareció acompañado de su esposa, Begoña Gómez, que subió junto a él al escenario del mitin celebrado en Fuenlabrada, en la comunidad de Madrid, en su primera aparición pública relevante desde que el juez Juan Carlos Peinado acordó su enjuiciamiento ante un tribunal del jurado por presuntos delitos de corrupción.

La presencia de Begoña Gómez fue recibida con una larga ovación por los simpatizantes socialistas congregados en el acto. La secretaria general de las Juventudes Socialistas, Aránzazu Figueroa, fue la primera en celebrarlo desde el escenario. El ministro Óscar López, que encabeza el PSOE madrileño, también le dio la bienvenida con la frase «¡Estás en tu casa!» y aprovechó para alertar de lo que definió como una campaña de «bulos», apuntando a que «no hay dinero en el mundo para desmontar la verdad».

La causa judicial, telón de fondo del acto

La instrucción del caso Begoña Gómez estuvo marcada por la controversia desde su inicio. El juez Peinado investigó a la esposa del presidente por presuntos delitos relacionados con el tráfico de influencias y la corrupción en los negocios. El PSOE ha negado sistemáticamente cualquier irregularidad y ha calificado el procedimiento de «causa política» diseñada para dañar al Gobierno. Esa narrativa presidió el ambiente del mitin de Fuenlabrada, donde la aparición de Begoña Gómez adquirió un marcado valor simbólico de cara a la campaña electoral.

Sánchez afronta los comicios del 29-N en un contexto en el que la situación judicial de su esposa se incorpora como elemento de movilización en la estrategia socialista. La acusación en firme abre la puerta a un juicio con jurado cuyo calendario aún no ha sido fijado, lo que convierte el procedimiento en una variable presente durante toda la campaña.