Ada Colau será la candidata del Frente Amplio a la presidencia del Gobierno en las elecciones generales del 29 de noviembre. IU, Más Madrid, los Comuns y el Movimiento Sumar lo acordaron el lunes en una reunión de urgencia convocada tras conocerse la negativa de Gabriel Rufián a encabezar la lista de la coalición.

El acuerdo formaliza un esquema que Más Madrid venía defendiendo desde hacía semanas, y que las otras tres organizaciones ahora suscriben de manera conjunta. La exalcaldesa de Barcelona había condicionado reiteradamente su candidatura a la construcción de un frente verdaderamente unitario, rechazando liderar un proyecto con vetos internos o excesivamente parcial dentro del espacio de izquierdas.

Podemos: la pieza que falta

La incorporación de Podemos sigue siendo el principal escollo. La formación morada exige la celebración de primarias abiertas como condición para sumarse a la coalición, algo que las cuatro organizaciones impulsoras rechazan. El comunicado conjunto lanzado este lunes no cierra esa puerta, pero tampoco ofrece concesiones en ese punto.

La tensión interna también afecta al reparto de puestos en la circunscripción de Madrid, donde Más Madrid, IU y Sumar mantienen pretensiones encontradas sobre los lugares con opciones reales de escaño. La propia candidatura de Colau arrastra además una incógnita sin resolver: las formaciones no han aclarado por qué circunscripción se presentará, lo que ha sido uno de los puntos de mayor fricción en las negociaciones previas.

A las voces que piden unidad se sumaron los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, que reclamaron públicamente un acuerdo de lista unitaria en el espacio de la izquierda alternativa.

Cuatro días para registrar la coalición

El plazo legal para registrar las coaliciones vence en cuatro días desde el anuncio, lo que convierte el movimiento del lunes tanto en un gesto de presión hacia Podemos como en un intento de proyectar estabilidad ante un electorado que ha visto a este espacio fraccionarse en sucesivos ciclos electorales. La decepción de los Comuns ante el portazo de Gabriel Rufián, al que habían ofrecido públicamente el liderazgo, marcó el tono con el que arrancaron las conversaciones de urgencia que derivaron en el nombre de Colau.