Un hombre de 75 años perdió la vida en la madrugada del domingo en Tordera, en el Maresme, cuando un muro cedió a causa de las intensas precipitaciones que golpean Catalunya desde el sábado por la noche. La víctima se encontraba en un camping de la localidad cuando se produjo el derrumbe. Es la primera muerte confirmada del episodio meteorológico más grave registrado en la región en lo que va de año.

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, trasladó sus condolencias a la familia y advirtió en redes sociales que la situación «sigue siendo complicada», haciendo un llamamiento expreso a extremar la prudencia. En la misma línea, la consellera de Interior, Núria Parlon, instó a la ciudadanía a no salir de casa y a no intentar cruzar vías inundadas, subrayando que el principal peligro reside en la «falsa sensación de seguridad» que genera una pausa en las lluvias cuando los cauces todavía están al límite.

Más de 5.000 llamadas al 112 y casi treinta conductores rescatados

Hasta las nueve de la mañana del domingo, el teléfono de emergencias había recibido más de 5.000 llamadas y los Bomberos de la Generalitat habían gestionado alrededor de 1.300 incidencias. Entre ellas, el rescate de cerca de treinta conductores atrapados por el agua en sus vehículos —varios de ellos en Granollers— y la intervención por la caída de muros de contención, como el registrado en Alella.

Las precipitaciones acumuladas han sido extraordinarias en algunos puntos. Cornellà ha recibido casi 300 litros por metro cuadrado, y registros similares se han anotado en Premià de Mar, el barrio barcelonés de Les Corts, Granollers, Mataró y Cabrils. El Besòs se encuentra «prácticamente al límite» de su capacidad, lo que llevó a Protección Civil a emitir alertas específicas para Montcada i Reixac, Santa Coloma de Gramenet, Sant Adrià de Besòs y Barcelona. El temporal avanza ahora hacia las comarcas de Girona, razón por la que se han activado nuevas alertas en el Vallès Oriental, el Maresme, la Selva, el Baix Empordà y el Gironès.

Sants, refugio improvisado; cortes en carreteras y autopistas

La restricción de movilidad, que entró en vigor el sábado a las 20.00 horas ante el riesgo de un episodio de tipo mediterráneo intenso, se mantiene hasta las 14.00 del domingo. Ello supuso la suspensión total del servicio de Rodalies en ese período, dejando atrapados en la estación de Sants a unos 500 viajeros que pasaron la noche en el recinto. El propio edificio sufrió inundaciones que alcanzaron las vías, lo que complica la reactivación del servicio. La estación del Camp de Tarragona también permaneció abierta toda la noche como punto de acogida.

En la red viaria, los cortes se acumulan: la C-32 está cortada en el kilómetro 61,5 en dirección Llobregat, la Ronda Litoral (B-10) permanece cerrada a la altura de Santa Coloma de Gramenet, la AP-7 tiene bloqueadas las entradas y salidas en Cardedeu por inundaciones, la C-16 en Sant Cugat por desprendimientos y la C-17 en Montcada por acumulación de agua. Protección Civil insiste en que ninguna de estas vías debe intentar cruzarse hasta que las autoridades levanten las restricciones.