La Policía Nacional ha trasladado a la Audiencia Nacional un informe que va mucho más allá de describir la crisis de Ceuta como un episodio de migración irregular desbordada. El documento concluye que la entrada masiva de personas respondió a una estrategia deliberada diseñada para saturar los mecanismos de control fronterizo de España, y que los propios gendarmes marroquíes no solo lo permitieron, sino que en algunos casos participaron activamente guiando a los cruces por el agua y derivando a las personas hacia la playa.

Según el dossier, al que ha tenido acceso La Vanguardia, la motivación migratoria no fue el motor real del episodio, sino únicamente su cobertura formal. El objetivo táctico habría sido, en una primera fase, colapsar el sistema de gestión del espigón del Tarajal mediante el cruce a nado de un volumen inasumible de personas. La segunda fase consistía en forzar la apertura de los pasos fronterizos terrestres como consecuencia directa de la incapacidad de respuesta española, permitiendo así que los inmigrantes irregulares cruzasen a pie.

Permisividad total: ningún intento serio de contención por parte de Marruecos

El informe policial describe la actitud de las fuerzas de seguridad marroquíes como de total permisividad. Los gendarmes desplegados en el perímetro fronterizo no realizaron ninguna tentativa seria de reducir, dispersar o alejar a la masa de personas congregada. La pasividad, sin embargo, no fue el único reproche que recoge el documento: algunos agentes marroquíes habrían adoptado un papel activo, orientando y guiando a los participantes en el cruce a través del agua.

Esta caracterización sitúa a Marruecos en el centro del análisis policial, aunque con matices relevantes. El director de la Policía Nacional salió al paso de las conclusiones del informe precisando que el documento no atribuye a Marruecos la planificación o ejecución del cruce masivo. Es decir, la tesis oficial distingue entre permisividad activa —que el informe sí documenta— y una operación diseñada y dirigida desde Rabat, extremo que la Policía no da por acreditado.

La Audiencia Nacional, receptora del dossier

La entrega del informe a la Audiencia Nacional indica que el asunto ha adquirido una dimensión judicial de primer orden. El tribunal con competencia en delitos de especial gravedad para el Estado dispone ahora de un relato policial que habla de configuración táctica, de objetivos para colapsar la soberanía fronteriza de España y de la implicación —por acción u omisión— de agentes de otro Estado en ese proceso. Las derivadas diplomáticas y judiciales de esa calificación son de largo recorrido.