ERC y Podemos mantienen negociaciones en fase avanzada para articular una vía de colaboración electoral de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre, según confirman a La Vanguardia fuentes de ambas formaciones. El acuerdo no contemplaría una coalición formal, sino una entente basada en un reparto tácito de espacios electorales.

El punto de partida que exige Esquerra es que Podemos acepte un «marco» previo: reconocer públicamente que ERC es el referente de la izquierda en Catalunya para frenar a la derecha y a la extrema derecha. En la práctica, esa asunción equivaldría a que Podem Catalunya renuncie a presentar lista propia en las cuatro circunscripciones catalanas, despejando el camino para que los votantes de izquierda que dudan entre ambas opciones se concentren en la candidatura republicana.

Un independiente de la órbita de Podemos en las listas de ERC

Si Podemos acepta ese punto de partida, el paso siguiente sería la incorporación de un perfil independiente cercano al partido morado en las candidaturas de ERC al Congreso. La ejecutiva republicana, presidida por Oriol Junqueras, tiene hasta el 20 de octubre para aprobar las listas definitivas, fecha en que también se celebra el consejo nacional del partido. El reglamento interno otorga a la presidencia la capacidad de designar hasta el 25% de los candidatos, un margen que podría utilizarse para incluir esa figura.

Los números uno de Barcelona, Tarragona y Lleida ya están designados. En Girona se celebrarán el 17 de octubre unas primarias entre Teresa Jordà y Etna Estrems. Entre el 12 y el 18 de octubre, los congresos de las federaciones territoriales completarán el grueso de las candidaturas; entre los nombres que suenan con fuerza figura Jordi Albert, portavoz adjunto en el Parlament y representante del Baix Llobregat.

Rufián en campaña fuera de Catalunya, Montero en mítines de ERC

La colaboración tendría también una dimensión de campaña en el resto del Estado. Gabriel Rufián, que ha confirmado este domingo que encabezará por quinta vez la candidatura de ERC por Barcelona, participaría en actos puntuales fuera de Catalunya para pedir el voto a favor de Irene Montero y de Podemos allí donde la formación sí se presentaría. A la inversa, la eurodiputada Montero podría intervenir en algún mitin de Esquerra en Catalunya si el acuerdo llega a buen puerto. Desde el entorno de Rufián subrayan que este esquema de apoyo mutuo sería compatible incluso en el caso de que Podemos alcanzara finalmente un acuerdo para sumarse al Frente Amplio —integrado por Sumar, Izquierda Unida, Comuns y Más Madrid—, ya que ERC se presenta como el eje de un «Frente» propio al que invita a sumarse a otras fuerzas.

El propio Rufián había condicionado su candidatura a que existiera algún tipo de coordinación entre las fuerzas de izquierda para evitar la fragmentación del voto y un eventual gobierno de PP y Vox. La negociación con Podemos responde directamente a esa exigencia pública.