Ryanair ha anunciado la cancelación de cinco conexiones aéreas entre Bélgica y España para la temporada de invierno de 2026-2027, entre ellas las que unían el aeropuerto de Bruselas-Zaventem con Madrid y Barcelona. La aerolínea irlandesa atribuye la decisión al incremento del impuesto belga sobre los billetes de avión, que pasará de 2 euros en enero de 2025 a 7 euros en enero de 2027, lo que supone una subida del 250%.

Además de las rutas hacia las dos principales ciudades españolas, quedan suprimidas las conexiones de Zaventem con Valencia y Málaga, así como la que unía Bruselas-Charleroi con el aeropuerto de Asturias. En total, la compañía retirará 1,1 millones de plazas de su programación invernal en Bélgica y trasladará seis aeronaves, con una inversión estimada de 600 millones de dólares, a otros mercados europeos con menor carga fiscal.

O'Leary carga contra la fiscalidad del Gobierno de De Wever

El consejero delegado de Ryanair, Michael O'Leary, fue categórico en su crítica al ejecutivo federal belga del primer ministro Bart De Wever: «Gravar el tráfico aéreo no genera crecimiento; simplemente lo desplaza a otros lugares». La compañía asegura haber advertido en repetidas ocasiones al Gobierno belga de que el aumento impositivo acabaría provocando una contracción del tráfico, del turismo y del empleo en el sector.

Ryanair señaló como ejemplo a seguir a países como Suecia, Eslovaquia, Hungría e Italia, que según la aerolínea han optado por eliminar o reducir gravámenes sobre la aviación para captar mayor tráfico. La compañía enmarca su decisión en esa competencia fiscal entre Estados miembros de la Unión Europea por atraer rutas y pasajeros.

Impacto directo en la conectividad con Barcelona y Madrid

Para los pasajeros catalanes y madrileños que utilizaban estas conexiones con la capital belga —sede de las instituciones europeas y destino habitual de viajeros de negocios y turistas—, la supresión implica una reducción de opciones de vuelo directo y de bajo coste. Bruselas-Zaventem es uno de los aeropuertos con mayor densidad de tráfico del centro de Europa, y la pérdida de frecuencias de Ryanair puede encarecer la ruta o alargar los trayectos a través de conexiones con escala.

Por su parte, Brussels Airlines, filial del grupo Lufthansa, anunció el mismo día ajustes en su red, con nueva conexión hacia El Cairo y aumento de frecuencias a Kilimanjaro, así como mayor capacidad hacia Funchal, Málaga y Niza. La aerolínea belga no ha anunciado, de momento, cambios en sus rutas con España que compensen la retirada de Ryanair.