Claves
- El CNI manejó un escenario de hasta 18.000 cruces; la realidad superó los 80.000
- Las alertas comenzaron el 27 de julio, tres días antes del asalto masivo
- La jueza Tardón investiga si la cadena de mando recibió la información y no actuó
- El Gobierno había pactado con Marruecos devoluciones la noche previa al cruce
La jueza de la Audiencia Nacional que instruye el caso sobre la entrada masiva de migrantes en Ceuta acumula documentación que sitúa en el propio Centro Nacional de Inteligencia (CNI) la responsabilidad de haber alertado con antelación sobre lo que se avecinaba el 30 de julio. Según el informe remitido al tribunal, los servicios secretos llegaron a manejar un escenario en el que hasta el 10% de los 180.000 usuarios de grupos de Facebook que alentaban el cruce podrían intentarlo: unas 18.000 personas. La cifra real superó las 80.000, cuatro veces más.
El objetivo de la magistrada Tardón es preciso: determinar si la gravedad de esas alertas quedó documentada, si se trasladó a los responsables políticos y administrativos correspondientes, y por qué no desencadenó ninguna medida de control efectiva antes de que comenzara el asalto a la frontera.
Una cronología de 48 horas que no se tradujo en acción
El CNI elaboró el 27 de julio una nota de carácter estratégico en la que advertía de que una interpretación sesgada de una sentencia del Tribunal Supremo sobre rechazos en frontera podía tener «un impacto muy relevante» en la presión migratoria. Dos días después, el entonces jefe de Gabinete del Delegado del Gobierno en Ceuta, Gonzalo Sanz, informó al responsable del CNI en la ciudad autónoma de que se había activado un plan de comunicación coordinado con varios ministerios. En esa misma conversación, Sanz trasladó que en Madrid «parecía haberse tomado conciencia» de la situación.
La noche del 29 al 30 de julio, el CNI realizó un seguimiento ininterrumpido de la actividad en redes sociales, donde detectó un «incremento acelerado» de convocatorias al cruce. A las 21.34 horas del día 29, Sanz volvió a llamar al agente del CNI para informarle de que el Gobierno había alcanzado un acuerdo con Rabat para la devolución de quienes entraran a nado, aunque desconocía el formato concreto de las expulsiones. En esa llamada, el responsable del CNI insistió en la cifra de posibles candidatos ocultos entre los veraneantes de Fnideq, la localidad marroquí conocida hasta hace poco como Castillejos.
La célula de crisis y la calificación del día siguiente
El 30 de julio, día del asalto, el CNI activó una célula de seguimiento permanente. El cruce masivo comenzó en torno a las 11.00 horas. Al cierre de la jornada, el servicio de inteligencia difundió a las autoridades un análisis sobre la crisis migratoria. La mañana siguiente, Pedro Sánchez calificó lo ocurrido como una «violación de la integridad territorial» de España.
Con toda esa documentación ya en su poder, la jueza Tardón ha abierto una nueva batería de diligencias. La clave del sumario radica en trazar con exactitud hasta qué escalón de la cadena de mando llegaron las alertas y si quienes las recibieron tenían capacidad y obligación de actuar antes de que la situación se desbordara.
Esta información se ha elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial a partir de fuentes informativas contrastables, bajo la responsabilidad editorial de El Riu.