Claves
- Más de 3.000 migrantes desalojados de la playa del Trampolín en Ceuta
- Los trasladados son identificados en el CATE del Tarajal; la mayoría no tendrá derecho a asilo
- En una operación previa en Benítez, más de 200 migrantes optaron por regresar a Marruecos
- La playa estaba contaminada por el uso masivo sin infraestructura sanitaria
Un amplio dispositivo de la Policía Nacional ha comenzado este domingo al amanecer a desmantelar el asentamiento informal de la playa del Trampolín, en Ceuta, donde más de 3.000 migrantes llevaban varias semanas instalados en tiendas de campaña improvisadas con materiales de fortuna. La operación arrancó a las 7:30 horas, cuando los agentes —llegados desde distintos puntos del país— ya habían blindado todo el arenal. La movilización efectiva de las personas comenzó media hora después.
Los migrantes están siendo trasladados en autobuses, en pequeños grupos, hasta el Centro Temporal de Extranjeros (CATE) ubicado en la frontera del Tarajal. Allí se les somete a un proceso de identificación y triaje, y se les informa de que la mayoría no tendrá derecho a solicitar protección internacional en España. La Policía no ha precisado cuál será el destino definitivo de los filiados, aunque el objetivo declarado del operativo es impedir que los desalojados regresen al Trampolín y dejar la playa completamente despejada.
Antecedente en la playa de Benítez: más de 200 migrantes optaron por volver a Marruecos
El operativo del Trampolín no es el primero de estas características en Ceuta en los últimos días. Hace escasos días se ejecutó una acción similar en la playa de Benítez, junto a la planta desaladora, donde vivían alrededor de 450 migrantes. El resultado fue significativo: más de 200 de ellos decidieron regresar voluntariamente a Marruecos tras conocer que sus posibilidades de obtener asilo eran prácticamente nulas. Esa cifra ilustra el alcance real de la disuasión que busca el dispositivo policial.
La operación en el Trampolín se produce además en un contexto sanitario crítico. El Gobierno de Ceuta alertó en los últimos días de que el agua de esa playa presenta niveles de contaminación relacionados directamente con el uso masivo del arenal por parte de los asentados. La acumulación de miles de personas sin infraestructura sanitaria ha convertido la zona en un foco de riesgo para la salud pública, lo que añade urgencia a un desalojo que en cualquier caso era ya inevitable por la magnitud del campamento.
La Unidad de Intervención Policial (UIP) ha sido la encargada del blindaje perimetral del arenal, garantizando que el operativo se desarrollara de forma ordenada. Fuentes policiales confirmaron a la agencia EFE que esta jornada constituye únicamente la primera fase del dispositivo, lo que apunta a que la operación podría prolongarse en el tiempo o requerir actuaciones complementarias antes de que el Trampolín quede totalmente despejado.