Los Mossos d'Esquadra y la Guardia Urbana de Barcelona tuvieron que movilizar más de una decena de dotaciones antidisturbios este miércoles por la tarde para disolver a varias decenas de jóvenes encapuchados que protagonizaron actos de vandalismo en Plaça Catalunya y sus alrededores. Los incidentes comenzaron en torno a las 18.30 horas y obligaron a cortar el acceso al centro de la ciudad en el tramo comprendido entre Plaça Universitat y Plaça Urquinaona.

Los concentrados lanzaron piedras contra marquesinas de autobús, encendieron petardos y bengalas, prendieron fuego a papeleras y derribaron motos y bicicletas aparcadas para montar pequeñas barricadas. Al menos dos marquesinas quedaron destruidas. Varios comercios de la zona, entre ellos El Corte Inglés, bajaron la persiana de forma preventiva para evitar daños en sus escaparates. A pesar de la tensión, las fuerzas de seguridad no registraron heridos ni practicaron ninguna detención.

Convocatoria no autorizada bajo el lema 'Instituts Indignats'

La concentración, que no contaba con autorización, se difundió a través de redes sociales bajo el lema Instituts Indignats, adaptación catalana del movimiento estudiantil francés Lycéens Indignés, que lleva semanas protagonizando movilizaciones en Francia. El motivo declarado era la protesta por el encarecimiento de la vivienda y la exigencia de mejores condiciones de vida. Varios testigos presenciales relataron a los medios que algunos de los jóvenes que participaron en los altercados se comunicaban entre sí en francés.

Los manifestantes, la mayoría con el rostro cubierto, huyeron hacia las calles adyacentes a la plaza cuando los furgones antidisturbios comenzaron a circular en torno al espacio y los agentes a pie les fueron cerrando el paso. El operativo policial consiguió desalojar la zona sin que los incidentes se extendieran más allá del perímetro inicial.

En el interior de la plaza, y ajenas a los disturbios, seguían acampadas ese mismo día varias decenas de personas que participan desde hace días en una acampada reivindicativa por el acceso a la vivienda, concentración que no tuvo relación directa con los altercados.