Claves
- Nogueras tacha a ERC de partido de 'obediencia española' por su coalición con Podemos
- Junts se presenta como única fuerza de 'obediencia estrictamente catalana' el 29-N
- La candidata pone como ejemplo la demora española de 600 días para autorizar medicamentos de la UE
- Nogueras pide más escaños para presionar al próximo gobierno central en nombre de Catalunya
Míriam Nogueras, candidata de Junts per Catalunya al Congreso de los Diputados en las elecciones del 29 de noviembre, ha utilizado un acto en Sant Celoni para cargar contra Esquerra Republicana de Catalunya, a la que acusa de haber renunciado a la independencia de criterio al concurrir en coalición con Podemos. Según Nogueras, esa alianza convierte a ERC en un partido que «obedece a los partidos españoles», frente a Junts, que se presenta a sí mismo como la única fuerza de «obediencia estrictamente catalana» en estos comicios.
La dirigente posconvergente fue más allá en su crítica a los republicanos: los acusó de haberse dejado «arrastrar por los extremos» al sumarse a «todo este ruido y polarización» que, a su juicio, caracteriza la actual campaña electoral. El mensaje de Nogueras apunta directamente a la decisión de ERC de confluir con la formación liderada por Ione Belarra, en una operación que Junts interpreta como una cesión de autonomía política.
Junts reivindica su papel como palanca de presión en Madrid
Al margen del ataque a ERC, Nogueras también reivindicó los resultados de la legislatura que ahora termina. Según afirmó, la presencia de Junts en el Congreso ha logrado que Catalunya y los intereses de los catalanes estuvieran «en el centro de prácticamente todas las decisiones adoptadas en Madrid». La candidata rechazó que su partido forme parte de ningún bloque y se situó en una posición intermedia, aunque reclamó al electorado catalán más respaldo para poder ejercer mayor presión sobre el futuro ejecutivo.
Como ejemplo concreto de su capacidad de influencia, Nogueras mencionó el acceso a medicamentos oncológicos. Explicó que la Unión Europea establece un plazo de 180 días para que los estados miembros habiliten los fármacos que ella misma autoriza, pero que en España ese proceso se alarga hasta los 600 días en numerosos casos. Afirmó que Junts ha conseguido acelerar el acceso a algunos de estos tratamientos y fijó como objetivo para la próxima legislatura que todos los medicamentos aprobados por la UE sean accesibles «en tiempo y forma» desde el primer día.
Esta información se ha elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial a partir de fuentes informativas contrastables, bajo la responsabilidad editorial de El Riu.