España está en la final del Mundial 2026. La selección española derrotó este martes a Francia en semifinales con un tanto de penalti de Mikel Oyarzabal en la primera parte y un segundo de Pedro Porro tras el descanso, sellando así el billete para la gran final de Nueva Jersey del próximo 19 de julio. Será la segunda final de su historia, la primera desde aquella tarde de Johannesburgo en 2010 en la que Andrés Iniesta firmó el gol del título.

Luis de la Fuente apostó por la misma alineación que superó los cuartos de final, con Fabián Ruiz como eje del centro del campo, Pedri en una posición más adelantada y Dani Olmo como nexo entre la medular y el ataque. Didier Deschamps, en cambio, introdujo dos variaciones respecto a su once anterior: Tchouaméni recuperó la titularidad a costa de Koné, y Barcola sustituyó a Doué en la parcela ofensiva.

Oyarzabal abre la lata desde el punto de penalti

El partido se decidió en buena medida antes del descanso. Una acción de Lamine Yamal con el lateral francés Digne provocó el penalti que Oyarzabal transformó con autoridad para adelantar a España. El conjunto galo acusó además la baja forzada de William Saliba, que tuvo que abandonar el campo por lesión y fue sustituido por Lacroix. Kylian Mbappé intentó sacudir a los suyos, pero la defensa española no concedió ocasiones claras.

Porro sentencia en la segunda mitad y Lamine ve anulado un gol en fuera de juego

Deschamps agotó sus cambios para buscar la remontada nada más reanudarse el choque, pero España respondió con su segundo gol antes de que Francia pudiera reorganizarse. Pedro Porro se proyectó por banda derecha, combinó con un Dani Olmo brillante y resolvió en el mano a mano ante Maignan con una definición limpia. Instantes después, Lamine Yamal anotó lo que habría sido el tercero, pero el tanto fue anulado por fuera de juego en una acción milimétrica.

Con el 0-2 en el marcador, España administró la renta con la solidez táctica que ha caracterizado al equipo durante el torneo, sin dar opciones reales al combinado francés de recortar distancias. El resultado final reflejó con justicia el dominio español a lo largo de los noventa minutos.

Francia, eliminada en sus aspiraciones históricas

La derrota cierra también un capítulo de ambición récord para Francia. Los galos aspiraban a encadenar tres finales consecutivas de Copa del Mundo —tras ganar el título en Rusia 2018 y caer ante Argentina en Catar 2022— pero se quedaron sin poder escribir ese hito. Solo Alemania Occidental, entre 1982 y 1990, y Brasil, entre 1994 y 2002, han logrado estar en tres finales seguidas.

Para España, en cambio, esta victoria es un nuevo peldaño en la época más fructífera de su historia reciente. El equipo de Luis de la Fuente ya conquistó la Nations League en 2023 y la Eurocopa en 2024; ahora tiene la oportunidad de sumar la segunda estrella mundialista. El rival en la final, que se disputará el 19 de julio en Nueva Jersey, saldrá del otro cruce de semifinales entre Argentina e Inglaterra.