La literatura española perdió este domingo 12 de julio a Luis Goytisolo, fallecido en Vimbodí, Tarragona, a los 91 años. La Real Academia Española, institución de la que formaba parte como académico de número desde 1995, lamentó públicamente la pérdida de quien ocupaba el sillón C y fue, durante años, vocal de su Junta de Gobierno y censor de la institución.

Nacido en Barcelona en 1935, Goytisolo pertenecía a una de las sagas literarias más singulares de las letras españolas: sus hermanos Juan y José Agustín también forjaron carreras reconocidas como escritores. Licenciado en Derecho, llegó al mundo literario siendo muy joven y llamó la atención del sector en 1958, cuando el Premio Biblioteca Breve recayó sobre su novela Las afueras, consagrándolo como una de las voces más prometedoras de su generación.

'Antagonía', la obra cumbre que define su legado

Si hay un pilar en la trayectoria de Luis Goytisolo, ese es Antagonía, la ambiciosa tetralogía que publicó entre 1973 y 1981 y que está compuesta por Recuento, Los verdes de mayo hasta el mar, La cólera de Aquiles y Teoría del conocimiento. La crítica especializada la sitúa entre las novelas más relevantes escritas en español durante el último siglo, valorando tanto su complejidad formal como su profundidad reflexiva sobre la propia creación literaria. La obra sigue siendo materia de estudio en universidades de todo el mundo, lo que da la medida de su peso real en el canon literario contemporáneo.

Compromiso político y cárcel durante el franquismo

La trayectoria vital de Goytisolo no estuvo exenta de turbulencias. Su militancia en el Partido Comunista de España —entonces clandestino— durante la dictadura franquista le costó varios meses de encarcelamiento, una experiencia que impregnó su visión del mundo y dejó rastro perceptible en distintas capas de su obra narrativa.

Su ingreso en la RAE se produjo el 29 de enero de 1995, con un discurso titulado El impacto de la imagen en la narrativa española contemporánea. Francisco Ayala, también miembro de la institución, fue quien lo recibió en nombre de la Academia. Goytisolo ejerció como vocal de la Junta de Gobierno entre 2000 y 2002, y como censor desde ese mismo año hasta 2008, funciones que acreditan su implicación activa en la vida institucional de la lengua.

La notoriedad internacional de su hermano Juan opacó con frecuencia el reconocimiento público de Luis, un fenómeno que la crítica ha señalado en repetidas ocasiones como una deuda pendiente de los lectores generales con su obra. Quienes sí se adentraron en ella, sin embargo, encontraron a un escritor de ambición formal y rigor intelectual infrecuentes, cuya influencia en la narrativa española de la segunda mitad del siglo XX resulta difícil de exagerar.