Donald Trump elevó drásticamente la tensión con Teherán este lunes al anunciar en una entrevista radiofónica que las fuerzas armadas estadounidenses ejecutarían golpes de gran envergadura contra Irán en las horas inmediatamente siguientes, con objetivos militares ya identificados. El presidente descartó cualquier capacidad de respuesta iraní y calificó a las autoridades del país persa de «totalmente locas».

Las declaraciones llegaron en un momento de escalada acelerada: horas antes, Trump había proclamado que Washington asumía el papel de «guardián» del estrecho de Ormuz, el paso marítimo por el que transita aproximadamente un quinto del petróleo mundial. Irán, por su parte, había confirmado el cierre de esa vía estratégica, una medida que Washington rechazó de plano y se comprometió a revertir de forma unilateral.

Un recargo del 20% sobre toda la carga que pase por Ormuz

Junto con el anuncio militar, Trump introdujo una medida económica sin precedentes: Estados Unidos cobrará una tasa del 20% sobre todas las mercancías que transiten por el estrecho, bajo el argumento de que el país asume los costes de seguridad en una zona que definió como «volátil». Según el presidente, el recargo entraría en vigor de inmediato, aunque no precisó los mecanismos de recaudación ni quién sería el interlocutor para su implementación práctica.

La fórmula empleada distingue entre el bloqueo específico a buques iraníes o clientes de Irán —que seguirá vigente— y el tránsito del resto de naciones, al que Trump garantizó «uso justo y libre». Sin embargo, la tasa del 20% afectaría a todas las cargas sin excepción, lo que supone una carga directa también para los países aliados que dependen de esa ruta para sus importaciones energéticas.

El CENTCOM fija el 14 de julio como fecha de reimposición del bloqueo naval

El Mando Central del Ejército de Estados Unidos (CENTCOM) concretó en un comunicado que el bloqueo al tráfico marítimo con origen o destino en puertos iraníes se reactivaría el 14 de julio a las 16:00 horas del este. Las fuerzas desplegadas en la región recibirán instrucciones de hacer cumplir esa restricción, dejando paso libre únicamente a los buques que no estén vinculados con el comercio iraní.

La combinación de acciones militares anunciadas, control efectivo de una vía marítima internacional y la imposición de un arancel unilateral sobre el tráfico en aguas no soberanas configura una postura sin precedentes recientes en la política exterior estadounidense, con implicaciones directas para los mercados energéticos globales y para la estabilidad de toda la región del Golfo Pérsico.