La Policía Metropolitana de Londres ha detenido a un hombre de 25 años con doble nacionalidad británica e iraní acusado de preparar actos terroristas contra la base aérea de la Royal Air Force en Fairford. El arresto se produjo este jueves en el barrio de Westminster, en pleno centro de la capital británica.

La detención llega apenas veinticuatro horas después de que el primer ministro británico, Andy Burnham, declarara ante el Parlamento que existían «indicios sólidos» de que Irán estaría detrás del presunto complot. La rapidez con la que Scotland Yard ha actuado tras esas declaraciones apunta a que la investigación ya estaba avanzada antes de que el caso trascendiera públicamente.

La base de Fairford, un objetivo de alto valor estratégico

La RAF Fairford, ubicada en Gloucestershire, es una de las instalaciones militares más sensibles del Reino Unido. La base ha acogido históricamente operaciones de bombarderos estratégicos estadounidenses B-52 y B-2, y su uso en misiones de largo alcance la convierte en un enclave de primera importancia para la OTAN. Un ataque contra ella representaría una agresión directa a la capacidad operativa conjunta angloamericana.

El sospechoso detenido ha sido imputado formalmente bajo la legislación antiterrorista británica, aunque las autoridades no han hecho públicos por el momento más detalles sobre la naturaleza exacta del plan ni sobre si actuaba solo o formaba parte de una red más amplia. El proceso judicial seguirá su curso ante los tribunales competentes en materia de terrorismo.

Este caso se enmarca en una escalada de tensión entre Londres y Teherán que viene acumulándose desde hace meses. Las autoridades británicas han desarticulado en los últimos años varios presuntos complots atribuidos a agentes o proxies iraníes en suelo británico, dirigidos tanto contra disidentes iraníes exiliados como contra objetivos de seguridad nacional.